martes, 11 de marzo de 2008

LA DEMOCRACIA EN MÉXICO

Por Pablo González Casanova

La estructura del gobierno.
Control de lectura, Benito Alcocer

La Constitución política de los Estado Unidos Mexicanos y de los demás países latinoamericanos, están basadas en las ideas de la ilustración francesa y de los constituyentes de Filadelfia. Asimismo podemos mencionar los conceptos de "soberanía popular ", de Rousseau, la división y equilibrio de los tres poderes en Montequieu, y las de "contrapesos y balanzas" del poder estatal en Madison.

Pero en nuestros países en general todo el aparato de la democracia general opera de manera distinta en el caso de las elecciones, los tres poderes, la soberanía de los estados federales.

Porque, por la dinámica política, la institucionalización del cambio, los equilibrios y los controles, la concentración y distribución del poder sólo se encuentran como una bellas fachada de una realidad distinta.

I. Elecciones y cambio de poder
Entre 1929 año de la fundación del Partido Nacional Revolucionario (después PRI), y hasta la fecha de la publicación de este ensayo, jamás ha perdido éste una elección presidencial, ni de gobernador, o de senador.

Hasta el 2000 pierde una elección presidencial. De gobernador en 1988, y la presencia de diputados y senadores de oposición es progresiva, pero tímida, desde los setenta.

La participación de partidos políticos de oposición básicamente fue en medida de obtener algún beneficio en concreto como su estadía simbólica en las cámaras legislativas o en beneficios para la obtención de algunas concesiones, prestaciones o contratos. Nunca en ese periodo su presencia fue parecida a la de los modelos "euroamericanos", cuyo objetivo fundamental es la búsqueda de la alternancia en el poder.

La contundencia y fuerza electoral del partido de la revolución institucionalizada se puede observar a través de los números: sólo en la elección de 1952 obtuvo el porcentaje más bajo para el candidato Ruiz Cortines con el 74%. La más alta ha sido en la reelección de Alvaro Obregón en 1928, del 100%.

Así la ausencia de un régimen real de partidos, tanto como el poder absoluto acumulado en los candidatos nos hablan de una fuerza descomunal de poder.

II. Sindicatos, huelgas y huelguistas.
La participación de los sindicatos desde mediados del siglo XIX en países de occidente no puede ser ignorada en los procesos democráticos de estos.

Sin embargo, la razón de los sindicatos en México, aunque sus derechos están contemplados en el artículo 123 de la Constitución, desde la época de analiza el trabajo de González Casanova, es haberlos sido "sabiamente" sumados al sistema.

Así la CTM, y otras organizaciones "independientes", afiliadas al PNR-PRI, han obtenido un número importante de curules en cámaras desde hace años, y la presencia del corporativismo sigue siendo un factor determinante en la lucha y el mantenimiento del poder, aun hoy en día.

Tan sólo baste mencionar la presencia de sindicatos u agrupaciones como el de petroleros, UNT, de maestros o el de burócratas, que más que participar activamente en el desarrollo y los procesos democráticos, son factores de peso para mantener la hegemonía de ciertas élites políticas, o bien están vinculados a la corrupción, tráfico de influencias y desviación de recursos a campañas políticas.

En el periodo que nos ocupa, un factor importante que menciona González Casanova es en relación al número de huelgas que se presentaron en los distintos periodos presidenciales.

Así la tesis surge de que a un mayor apoyo por parte de la administración a los movimientos obreros, tenemos una mayor actividad de huelgas.

A una menor simpatía con estos movimientos, menor número de huelgas.

Nos habla en el primer caso de una "confianza" mayor del ejercicio al derecho; mientras que en el segundo, vemos un mayor control por parte de los dirigentes. La dependencia del sindicalismo respecto del gobierno.

Vale la pena mencionar momentos en dónde la presencia del movimiento obrero no tiene que ver con la política del estado: 1933, política anti-revolucionaria de Calles; 1944, Manuel Ávila Camacho, reducción de las huelgas; 1958, búsqueda de la independencia sindical.

III. El presidente y el congreso.
Durante el periodo, las cámaras de diputados y de senadores estuvieron integradas absolutamente por representantes del partido en el gobierno.

Se pueden mencionar sólo algunos periodos en dónde es posible ver la presencia de un poder legislativo independiente:
-Madero, las cámaras integradas por miembros de la ideología porfirista.
-Victoriano Huerta, encontró oposición en las cámaras después de asesinar a Madero; terminó asesinando a diputados y disolviendo las cámaras.
-Convención de Aguascalientes.
-Congreso constituyente.

A partir de Obregón, se buscó sistemáticamente controlar el poder legislativo, y no es sino hasta 1988 que se tiene un espacio más heterogéneo y real.

González Casanova analiza los proyectos de iniciativas aprobados por las cámaras y los números de unanimidad y mayoriteos son contundentes.

Características del poder legislativo en México.
1.La oposición presenta tendencias a aliarse con los grupos derrocados por la revolución.
2.Eliminar a la oposición en la cámara para la supervivencia del ejecutivo.
3.El primer antecedente de presencia de la oposición es en 1940. Símbolo de una transformación que implicó más de cuarenta años.
4.No hubo mayor diferencia entre la "cámara heredada" y "la renovada".
5.Unanimidad en las votaciones. Los proyectos en los que se presentaba alguna oposición, ésta no excedía el 5%.
6.El sistema de equilibrio de poderes no funciona.
Aun en cámaras de fuerte presencia de oposición, Fox, por ejemplo, pregonaba la inutilidad del legislativos, pero por la incapacidad de sus colaboradores y cabilderos por encontrar acuerdos.
7.Así como los gobernantes decían gobernar en nombre de la ley, y que esta estaba apoyada por la divinidad -función simbólico / religioso-, en ese espacio cultural la cámara de diputados cumplía esa misma función. Por esto el estátus del diputado se presta aún ahora a un fuerte crítica por parte de la sociedad en general.

IV.El presidente y la suprema corte.
A grosso modo se podría decir que la suprema corte actúa con cierta independencia, y constituye en contadas ocasiones un freno para el presidente. Su función política principal es dar esperanza a los que pueden utilizar este recurso de salvar en lo particular sus intereses y derechos. En la actualidad el caso de la Ley de medios es un buen ejemplo.

Pero aun esto no impide que en las grandes líneas siga la política del ejecutivo. Baste mencionar en la actualidad el proceso de desafuero de AMLO, o el caso Lidia Cacho.

V. La federación y los estados.
Esta relación tiene que ver con elementos de dependencia en los campos políticos, militares y económicos:
1.Lo gobernadores podían ser depuestos con cierta facilidad.
2.Los gobernadores estaban sometidos a un sistema de control militar por comandantes impuestos desde el centro. Asimismo hoy funcionarios de otras dependencias policiacas mantienen un control determinado por la federación. Esto por el caso del narcotráfico y la penetración de este en las corporaciones estatales y municipales.
3.El aspecto financiero. La distribución de recursos a los estados ha sido un caso de control político sumamente aberrante. Aun en la actualidad, la asignación de los presupuestos, su incremento o disminución, y la aplicación de programas sociales se determinan desde el ejecutivos y son fundamentales sobre todo en procesos electorales cercanos. Ver 2006, por ejemplo.
Así el sistema de contrapesos de Madison, no funciona en el México contemporáneo.

VI.Los municipios.
Las penurias económicas, así como la dependencia de los gobiernos y los partidos determinan su miseria.
Recordar, que pese en los últimos veinte años se ha dotado de una mejor infraestructura y distribución de recursos a los municipios, los presidentes y miembros de los cabildos los han aplicado de manera desproporcionada -sueldos-, o incumpliendo las leyes básicas de adquisiciones.